A finales del siglo XIX, la literatura en Europa experimentaba una crisis debido a que los lectores ya conocían las técnicas y el estilo literario de los escritores de la época.  Estaba claro que se necesitaba innovar el uso de las palabras para adaptarse a los cambios sociales que se estaban produciendo.  En este contexto, surge el movimiento modernista, en el corazón de Cataluña, España.  Nace como una recopilación de lo mejor del romanticismo y el simbolismo, a los cuales aporta elementos propios como el uso de metáforas, el doble sentido y la crítica a la sociedad burguesa. Leer artículo completo…